Estructura y función de huesos, articulaciones y músculos
Los huesos planos como los del cráneo, esternón y costillas son delgados y aplanados. Su función principal es proteger tus órganos vitales y proporcionar superficie para la inserción de músculos.
Las articulaciones son las uniones entre dos o más huesos que permiten el movimiento. Existen tres tipos principales: las fijas (como las suturas del cráneo), las semimóviles (como las de la columna vertebral) y las móviles o sinoviales (como las rodillas y codos), que te permiten movimientos amplios y variados.
Tu cuerpo tiene tres tipos de músculos: el esquelético (voluntario, unido a los huesos), el cardíaco (involuntario, en el corazón) y el liso (involuntario, en órganos internos). Cada tipo cumple funciones específicas para el movimiento y funcionamiento del cuerpo.
¡Increíble! Un adulto promedio tiene más de 600 músculos que representan aproximadamente el 40% del peso corporal total.
A nivel celular, tu sistema musculoesquelético cuenta con células especializadas como los osteoblastos (forman hueso), osteocitos (mantienen la estructura ósea), osteoclastos (remodelan el hueso), miocitos (células musculares) y condrocitos (forman cartílago). Estas células trabajan constantemente para mantener tus huesos y músculos en buen estado, permitiéndote moverte con libertad.