Lesiones Químicas y Trauma Abdominal
Las lesiones por ácido crean aspecto curtido y seco, son superficiales pero extensas, forman escaras que limitan la penetración. En contraste, las lesiones por álcalis (amoniaco, cal, cemento) son húmedas, profundas y más agresivas sin formar escaras.
El traumatismo abdominal afecta órganos retroperitoneales que permanecen "silenciosos": intestino grueso y delgado, páncreas, riñones, colon ascendente y descendente. No dan manifestaciones hasta irritar la cavidad peritoneal.
Trauma penetrante constituye urgencia quirúrgica inmediata. El trauma cerrado afecta principalmente vísceras macizas y mesenterio. Las lesiones por cinturón de seguridad típicamente comprometen vísceras huecas.
Los órganos retroperitoneales pueden sangrar masivamente sin signos peritoneales evidentes, haciendo el diagnóstico más desafiante y requiriendo alto índice de sospecha clínica.
💡 Alerta diagnóstica: En trauma abdominal cerrado, la ausencia de signos peritoneales no descarta lesión grave de órganos retroperitoneales.