Masticación y Adaptaciones Musculares
Tu sistema masticatorio es increíblemente complejo. El músculo masetero te permite hacer movimientos como protrusión (mandíbula hacia adelante), retracción (hacia atrás), y elevación-depresión (abrir y cerrar la boca).
Tienes dos tipos de contracción durante la masticación: isotónica (el músculo se acorta, como al cerrar la mandíbula) e isométrica (se contrae sin acortarse, para mantener posiciones fijas). Tu sistema estomatognático coordina respiración, succión, deglución, masticación y habla.
Los músculos producen calor constantemente: calor de reposo, calor inicial durante contracción, calor de recuperación después del esfuerzo, y calor de relajación al volver a la normalidad.
Tu cuerpo se adapta al uso: hipertrofia (crecimiento muscular por ejercicio), atrofia (pérdida por falta de uso), y condiciones como distrofia muscular, distonía y miotonía que afectan el funcionamiento normal.
💡 Dato clave: Tu mandíbula puede generar una fuerza de mordida de hasta 200 kg por cm² gracias a la eficiencia del músculo masetero.