Sepsis Neonatal
La sepsis neonatal es un síndrome de respuesta inflamatoria sistémica resultado de una infección confirmada o sospechada. Se clasifica en temprana (primeras 72 horas) y tardía (después de ese período), con diferentes agentes causales para cada tipo.
En la sepsis temprana, los gérmenes se adquieren por vía vertical (de la madre), mientras que en la tardía es por vía horizontal (del ambiente). El paso de inmunoglobulina G materna es inversamente proporcional a la edad gestacional, limitando la respuesta inmune del recién nacido.
Los síntomas son muy variados e inespecíficos: fiebre, hipotermia, letargo, vómitos, ictericia, irritabilidad y apnea. La signología depende de la edad gestacional, los sitios anatómicos afectados y la virulencia del microorganismo.
El ambiente juega un papel crucial: prenatalmente por cambios inmunológicos maternos, transnatalmente por la microflora del canal de parto, y posnatalmente por la ecología microbiana hospitalaria.
Punto clave: El estándar de oro para confirmar sepsis son los cultivos positivos, aunque el diagnóstico clínico es fundamental.