Los Fundadores de la Economía Clásica
Adam Smith (1723-1790) es considerado el padre de la economía moderna y vivió durante la revolución industrial. Su concepto más famoso es la "mano invisible del mercado", que explica cómo los mercados se autoregulan sin intervención del gobierno.
Smith escribió dos obras fundamentales: La teoría de los sentimientos morales (1759) y La riqueza de las naciones (1776). En este último libro describió el sistema económico capitalista y criticó duramente el mercantilismo y proteccionismo de su época.
Sus contribuciones incluyen la ley de oferta y demanda, teorías sobre precios, y análisis pioneros sobre inflación. También estudió las clases sociales y la desigualdad social, temas que siguen siendo relevantes.
Dato clave: Smith no solo fue economista, también fue filósofo moral, lo que influyó en su visión humanista de la economía.
Robert Malthus (1766-1834) fue fuertemente influenciado por Smith y se enfocó en temas demográficos. Su principal aportación fue la teoría sobre población y reproducción de alimentos, plasmada en su obra Sobre el principio de la población.
Jean Baptiste Say (1767-1832) vivió durante la Revolución Francesa y desarrolló importantes teorías sobre el valor, la producción y el análisis de mercados. Su contexto histórico de industrialización y transformación social influyó profundamente en sus ideas económicas.