Masticación y Deglución: El Inicio del Proceso
Tu boca es la primera estación de procesamiento de alimentos. Los incisivos cortan con fuerza mientras que los molares trituran - pueden ejercer hasta 100 kg de presión. Este proceso no es solo mecánico, sino que está controlado por el reflejo masticatorio.
Cuando masticas, tu mandíbula baja automáticamente por la presencia del alimento, luego se contrae de rebote para cerrar los dientes. Este ciclo se repite sin que tengas que pensarlo. La masticación es especialmente importante para frutas y vegetales crudos porque rompe las membranas de celulosa que protegen los nutrientes.
La deglución tiene tres fases: voluntaria (cuando empujas el alimento con la lengua), faríngea involuntaria (paso por la faringe) y esofágica (transporte al estómago). Durante la fase faríngea, tu cuerpo hace malabarismos increíbles: cierra las vías respiratorias, abre el esófago y crea ondas que empujan el alimento hacia abajo.
Dato curioso: El proceso de deglución interrumpe tu respiración por menos de 6 segundos, tan poco que ni lo notas cuando hablas.











