Las Placas Tectónicas
Imagínate que la superficie de la Tierra es como un rompecabezas gigante con piezas que nunca dejan de moverse. Las placas tectónicas son exactamente eso: grandes fragmentos de la corteza terrestre y la parte superior del manto que flotan sobre material caliente y se mueven lentamente.
Este movimiento ocurre por algo llamado convección. El material del manto se calienta en el interior de la Tierra, sube hacia la superficie, se enfría y vuelve a bajar, creando un ciclo constante. Es como cuando hierves agua y ves las burbujas subiendo y bajando, pero mucho más lento.
Las placas principales que debes conocer son: la Placa Pacífica, Norteamericana, Sudamericana, Africana, Euroasiática, Australiana y Antártica. Cada una tiene un tamaño enorme y cubre miles de kilómetros.
El movimiento de estas placas es responsable de terremotos, volcanes, la formación de montañas y hasta de cómo se distribuyen los continentes. Por ejemplo, el Himalaya se formó cuando la placa india chocó con la placa euroasiática, ¡como un accidente automovilístico en cámara súper lenta!
💡 Dato curioso: Las placas se mueven aproximadamente a la misma velocidad que crecen tus uñas: unos pocos centímetros por año.
Los límites de placas son donde ocurre toda la acción. Hay tres tipos principales que necesitas dominar:
Límites divergentes suceden cuando las placas se alejan. Aquí se forma nueva corteza cuando el magma sube y se solidifica, creando las dorsales oceánicas como la dorsal mesoatlántica.
Límites convergentes ocurren cuando las placas chocan. Esto puede formar montañas impresionantes o fosas oceánicas profundas como la Fosa de las Marianas.
Límites transformantes se dan cuando las placas se deslizan una junto a otra. La famosa falla de San Andrés en California es un ejemplo perfecto de esto, y por eso California tiene tantos terremotos.