Sistema Reproductor Masculino - Estructura y Función
El sistema reproductor masculino está formado por varias partes que trabajan juntas como un equipo. Las principales son el pene, escroto, testículos, epidídimo, conducto deferente, próstata y vesículas seminales.
Lo interesante es que el pene y la uretra hacen doble trabajo: forman parte tanto del sistema urinario como del reproductor. El pene tiene tres partes principales: la raíz (conectada a los huesos pélvicos), el cuerpo (la parte visible) y el glande (la punta en forma de cono).
El escroto es como una bolsa protectora para los testículos, pero también actúa como un sistema de aire acondicionado natural. Cuando hace calor, se relaja para alejar los testículos del cuerpo y enfriarlos. Cuando hace frío, se contrae para acercarlos y mantenerlos calentitos.
Los testículos son como pequeñas fábricas ovales que miden entre 4-7 cm. Tienen dos trabajos súper importantes: producir espermatozoides (que llevan la información genética del hombre) y fabricar testosterona (la hormona sexual masculina principal).
Dato curioso: El epidídimo es un conducto microscópico que mide casi 6 metros de largo cuando se desenrolla completamente - ¡eso es más largo que un autobús escolar!
El conducto deferente transporta los espermatozoides desde el epidídimo hasta la próstata. La próstata es del tamaño de una nuez y junto con las vesículas seminales produce un líquido especial que nutre y protege a los espermatozoides, formando la mayor parte del semen.