El Proceso Completo de Respiración
El proceso respiratorio tiene dos grandes fases que funcionan como un ciclo continuo las 24 horas del día.
En la respiración externa, primero inhalas aire por la nariz, el diafragma se contrae y el aire viaja por la tráquea, bronquios, bronquiolos hasta llegar a los alvéolos pulmonares. Aquí ocurre el intercambio: el oxígeno pasa a la sangre a través de la hemoglobina, mientras que el CO₂ se prepara para ser expulsado.
Durante la respiración interna, tu sistema circulatorio transporta esa sangre rica en oxígeno a los capilares de todo tu cuerpo. La hemoglobina libera el O₂ para que las células lo absorban y lo usen en su metabolismo. Como resultado, las células producen CO₂ que regresa al sistema circulatorio.
Finalmente, esa sangre con CO₂ regresa al corazón, que la envía de vuelta a los pulmones para reiniciar el ciclo. Es un sistema increíblemente eficiente que nunca se detiene.
💡 Dato impresionante: Tus pulmones tienen alrededor de 300 millones de alvéolos, creando una superficie de intercambio del tamaño de una cancha de tenis.