Propiedades de la Materia
Imagínate que eres detective y necesitas identificar una sustancia misteriosa. Las propiedades de la materia son exactamente las pistas que necesitas para resolver el caso.
Estas propiedades se dividen en dos grupos principales: propiedades físicas y propiedades químicas. La diferencia es súper importante: unas las puedes observar sin cambiar la sustancia, mientras que otras solo aparecen cuando la sustancia se transforma completamente.
Las propiedades físicas incluyen cosas que puedes ver, tocar o medir directamente. Por ejemplo, el estado de la materia (si es sólido, líquido o gas), la densidad (qué tan pesado es comparado con su tamaño), y el punto de fusión y ebullición (a qué temperatura cambia de estado).
También están el color y olor que puedes percibir con tus sentidos, y la solubilidad (si se disuelve en agua u otras sustancias). Las propiedades químicas, en cambio, solo las puedes observar durante reacciones químicas, como la reactividad de un metal con el oxígeno o el pH que determina si algo es ácido o básico.
¡Dato curioso! La densidad se calcula con la fórmula D = m/v densidad=masa÷volumen. ¡Es súper útil para identificar sustancias!