Cryptosporidium parvum: El Parásito Resistente
Cryptosporidium parvum es súper pequeño 4−6μm pero muy problemático. Sus ooquistes son inmediatamente infectantes cuando salen en las heces, a diferencia de Cyclospora. Esto hace que sea más fácil la transmisión persona a persona.
Causa criptosporidiosis, que en personas sanas provoca diarrea acuosa autolimitada, pero en inmunocomprometidos puede ser devastadora y crónica. Se adhiere a los enterocitos del intestino delgado usando estructuras especializadas.
Es resistente a la mayoría de desinfectantes, incluyendo el cloro del agua potable. Solo se elimina con filtración, ebullición o luz UV. Esto lo hace especialmente problemático en sistemas de agua pública.
El diagnóstico requiere tinciones especiales similares a Cyclospora. En personas inmunocompetentes la infección es autolimitada, pero en inmunocomprometidos puede requerir tratamiento específico.
Punto clave: Sus ooquistes son resistentes al cloro, por eso pueden contaminar piscinas y sistemas de agua tratada.