Evolución: El Motor del Cambio
La evolución es el proceso que explica cómo las especies cambian a lo largo del tiempo, creando la increíble diversidad de vida que vemos hoy. No es solo una "teoría" en el sentido cotidiano de la palabra, sino un hecho científico respaldado por montañas de evidencia.
Jean Baptiste Lamarck propuso una de las primeras explicaciones: la herencia de características adquiridas. Su famoso ejemplo de las jirafas sugería que alargaron sus cuellos para alcanzar hojas altas, y transmitieron esta característica a sus crías. Aunque sabemos que esto no es correcto, Lamarck fue pionero en pensar sobre el cambio evolutivo.
Charles Darwin y Alfred Russel Wallace desarrollaron la teoría de la selección natural, que sigue siendo el mecanismo principal que explica la evolución. Los principios son simples pero poderosos: los organismos producen más descendientes de los que pueden sobrevivir, existe variabilidad entre individuos, y los mejor adaptados tienen mayor éxito reproductivo.
Los pinzones de las Galápagos que Darwin estudió son un ejemplo perfecto. Cada especie desarrolló picos diferentes según su alimentación: picos grandes para semillas duras, picos finos para néctar, picos curvos para extraer insectos.
La teoría sintética moderna combina la selección natural con la genética mendeliana, explicando cómo las mutaciones y la recombinación genética crean la variabilidad sobre la cual actúa la selección.
Reflexión importante: La evolución no tiene una "dirección" o "propósito"; simplemente selecciona lo que funciona mejor en cada ambiente específico.