Músculos del Oído y la Nariz: Pequeños pero Importantes
Los músculos auriculares son casi como órganos vestigiales en los humanos. Aunque tienes músculos intrínsecos (dentro del oído) y extrínsecos (alrededor), la mayoría están atrofiados y ya no tienen función real como en otros mamíferos.
El músculo piramidal de la nariz (también llamado prócer) es tu músculo del ceño fruncido. Se origina en los cartílagos nasales y cuando se contrae, baja las cejas creando esa expresión de concentración intensa.
El músculo transverso de la nariz es fascinante porque tiene dos funciones opuestas. Su haz posterior constriñe los orificios nasales (como cuando hueles algo desagradable), mientras que su haz anterior los dilata (cuando necesitas más aire).
Estos músculos reciben inervación del nervio temporofacial y son irrigados por las arterias frontal y superciliares, asegurando que funcionen correctamente para tus expresiones y respiración.
¡Dato evolutivo! Los músculos de las orejas son vestigios de cuando nuestros ancestros podían mover las orejas para detectar sonidos, como los perros.