Control Vascular y Drenaje Venoso Cerebral
Tu cerebro es súper inteligente regulando su propio flujo sanguíneo. La vasoconstricción ocurre por fibras simpáticas del ganglio cervical superior, pero lo que realmente controla el flujo son los niveles de CO₂, hidrogeniones y O₂.
Cuando aumentan el CO₂ y los hidrogeniones, o disminuye el O₂, ocurre vasodilatación automática. Es como si tu cerebro dijera "necesito más sangre" y la consiguiera al instante.
Las venas cerebrales son diferentes a las del resto del cuerpo: no tienen válvulas ni tejido muscular. Se dividen en superiores, medias superficiales y profundas, además de las internas que forman la vena cerebral magna.
La circulación cerebral maneja 50-60 ml de sangre por cada 100g de tejido cerebral por minuto. Aporta oxígeno y glucosa, mientras elimina CO₂ y desechos. Si hay una oclusión, el flujo puede compensarse en ambas direcciones.
Punto importante: Las arterias cerebrales no se vuelven a anastomosar una vez que penetran en el tejido cerebral, por eso los infartos son tan peligrosos.