Sistema Cardiovascular y Respiratorio
Tu corazón tiene su propio sistema eléctrico que comienza en el nodo sinusal (el marcapasos natural). La electricidad viaja por rutas específicas: nodos internodales, nodo AV, haz de His y fibras de Purkinje, coordinando cada latido perfectamente.
El ECG registra esta actividad eléctrica mostrando ondas P (despolarización auricular), complejo QRS (despolarización ventricular) y onda T (repolarización ventricular). El corazón tiene cuatro propiedades clave: inotropismo (fuerza), cronotropismo (ritmo), dromotropismo (conducción) y lusitropismo (relajación).
El ciclo cardíaco alterna entre diástole (relajación y llenado) y sístole (contracción y eyección). Durante la sístole, el ventrículo izquierdo comprime las arterias coronarias, por eso reciben sangre principalmente durante la diástole.
En los pulmones, los alveolos son donde ocurre el intercambio gaseoso. Los neumocitos tipo II producen surfactante, una sustancia crucial que evita que los pulmones colapsen. La ventilación sigue un patrón: 2 segundos de inspiración y 3 de espiración.
Fórmula clave: Tensión arterial = Gasto cardíaco × Resistencia vascular periférica