Los Tres Pilares de la Enfermedad
Imagínate que la enfermedad es como un triángulo perfecto - necesitas que se junten tres piezas para que ocurra. Estos son el huésped, el agente causal y el medio ambiente.
El huésped eres tú como ser vivo. Tu estructura genética, raza, edad y sexo influyen en qué tan susceptible eres a enfermarte. También importa tu nivel de inmunidad - básicamente qué tan fuerte está tu sistema de defensa.
Tu estado nutricional y tus hábitos de vida son súper importantes. Si comes bien y te cuidas, tu cuerpo está mejor preparado para defenderse. Los aspectos psicológicos también cuentan - el estrés puede debilitar tus defensas.
💡 Dato clave: Tu edad y estado nutricional son factores que puedes controlar para mantenerte más saludable.
El agente causal es literalmente lo que te causa la enfermedad. Puede ser biológico como bacterias, virus, hongos, protozoarios o metazoarios. También puede ser no biológico-químico como medicamentos, venenos, toxinas, o físico como radiación, fuerza mecánica, presión, temperatura extrema, ruido o electricidad.
Los agentes biológicos tienen características específicas: patogenicidad (capacidad de producir enfermedad), virulencia (qué tanto daño pueden hacer), infectividad (qué tan fácil se transmiten), resistencia (su capacidad de sobrevivir), mutación (cómo cambian, especialmente los virus) y antigenicidad (si provocan respuesta inmune).
El medio ambiente incluye factores físicos como tu área geográfica, el clima, suelo y agua. Los factores biológicos son la flora y fauna que te rodean. Los socioculturales abarcan tus tradiciones, religión, trabajo y nivel económico - estos últimos determinan mucho tu exposición a riesgos.