Importancia Clínica y Diversidad Genética
La diversidad del MHC en la población es como tener diferentes tipos de cerraduras para protegerse de distintos ladrones. Cuantos más alelos de MHC diferentes tengamos como especie, mejor podremos combatir una mayor variedad de patógenos.
Cuando el sistema falla, aparecen enfermedades graves. El Síndrome de Bare Lymphocyte tipo I ocurre cuando las células no pueden expresar MHC clase I, permitiendo que los virus se multipliquen sin control. El tipo II afecta la expresión de MHC clase II, comprometiendo gravemente la respuesta inmune adaptativa.
¿Te imaginas qué pasaría sin estos sistemas? Sin MHC clase I, tu cuerpo no podría detectar células infectadas por virus o células tumorales. Sin MHC clase II, los linfocitos T CD4+ no se activarían correctamente, dejándote vulnerable a infecciones bacterianas y otros patógenos extracelulares.
Dato interesante: Las diferencias en MHC también explican por qué los trasplantes de órganos requieren compatibilidad genética.