Estructuras de la Cavidad Bucal
La cavidad bucal es el punto de entrada al sistema digestivo y se divide en dos partes importantes: el vestíbulo bucal (espacio entre labios, mejillas, dientes y encías) y la cavidad bucal propiamente dicha donde encontramos el paladar, dientes, encías y lengua.
Los labios son repliegues musculofibrosos que rodean la boca, formados principalmente por el músculo orbicular que actúa como esfínter controlando la entrada y salida de la cavidad. Los labios superior e inferior están irrigados por ramas de las arterias facial, infraorbitaria y mentoniana, e inervados por ramas de nervios infraorbitarios y mentonianos.
Las mejillas funcionan como paredes móviles de la cavidad bucal, conectando con las regiones labial, mentoniana, cigomática y parotídea. Reciben irrigación de ramas bucales de la arteria maxilar y son inervadas por ramas bucales del nervio mandibular.
💡 El frenillo labial es un pliegue de mucosa ubicado en la línea media que conecta los labios con las encías, ayudando a estabilizar los movimientos labiales durante el habla y la alimentación.








