Cuando el Oído Se Daña: Pérdida Auditiva
La diferencia entre un oído sano y uno con pérdida auditiva está en las células ciliadas. Estas células súper frágiles pueden dañarse o destruirse cuando las exponés a sonidos muy fuertes, ya sea de golpe o poco a poco con el tiempo.
Cuando una célula ciliada se daña pero no se destruye completamente, la transmisión de la señal al cerebro se vuelve imprecisa. Esto significa que vas a tener dificultades para escuchar claramente, pero todavía podés percibir algunos sonidos.
El problema real surge cuando la célula se destruye por completo. En ese caso, ya no puede transmitir ninguna señal al cerebro, y perdés la capacidad de escuchar esos sonidos para siempre. Lo más grave es que estas células no se regeneran.
Cuidá tus oídos: Una vez que las células ciliadas se destruyen, no hay vuelta atrás. Por eso es clave protegerte de sonidos muy fuertes.