Estado Sólido y Líquido
Los sólidos tienen sus partículas súper juntas y organizadas, como soldados en formación. Por eso mantienen su forma fija, son densos y resistentes. Imagínate intentar comprimir una roca - ¡imposible!
Hay dos tipos de sólidos: cristalinos (como la sal, con formas geométricas perfectas) y amorfos (como el vidrio, sin estructura ordenada). Ejemplos cotidianos incluyen metales, huesos y madera.
Los líquidos son más relajados - sus partículas están unidas pero pueden moverse libremente. Por eso adoptan la forma de su recipiente pero mantienen su volumen. ¡Piensa en cómo el agua toma la forma del vaso pero sigue siendo la misma cantidad!
La tensión superficial hace que los líquidos se "peguen" a las superficies - por eso una gota de agua parece una pequeña burbuja. Son prácticamente incompresibles, excepto el agua que se expande al congelarse.
💡 Experimento mental: ¿Por qué los cubos de hielo flotan en tu refresco? ¡Porque el agua se expande al congelarse y se vuelve menos densa!