Segunda y Tercera Generación: Del Transistor a los Circuitos Integrados
La segunda generación (1956-1963) cambió todo cuando llegaron los transistores. Imagínate: las computadoras se volvieron más pequeñas, rápidas y baratas al reemplazar los enormes tubos de vacío. Aunque aún usaban tarjetas perforadas, algo genial pasó con la programación.
Los programadores ya no tenían que usar solo números binarios súper complicados. Ahora podían escribir instrucciones con palabras reales gracias a los lenguajes simbólicos como el ensamblaje. También aparecieron los primeros lenguajes de alto nivel como COBOL y FORTRAN, que hicieron la programación mucho más fácil.
La tercera generación (1964-1971) fue aún más impresionante con los circuitos integrados. Los transistores se miniaturizaron y se pusieron en chips de silicio, creando computadoras súper rápidas y eficientes. Por primera vez, los usuarios podían interactuar directamente con teclados y monitores, dejando atrás las tarjetas perforadas.
Dato curioso: Las máquinas de tercera generación podían ejecutar varias aplicaciones al mismo tiempo, algo que ahora das por sentado en tu celular.