Las Seis Funciones de la Lengua
La función referencial es la más común en tu vida escolar. La usás cuando necesitás transmitir información objetiva como datos, hechos o situaciones. Pensá en los libros de texto, enciclopedias o cuando le explicás a alguien cómo llegar a un lugar.
La función apelativa aparece cuando querés influir en otras personas. Es perfecta para convencer, persuadir o pedirle a alguien que haga algo. Los anuncios publicitarios y cuando le pedís permiso a tus papás son ejemplos claros.
La función emotiva se centra en vos y tus sentimientos. La utilizás para expresar emociones, deseos, opiniones o intereses personales. Es como cuando compartís en redes sociales o escribís en tu diario.
¡Ojo! En una sola conversación podés usar varias funciones a la vez. Por ejemplo, al contar una anécdota (emotiva) mientras das información (referencial).
La función poética busca crear belleza y elegancia en el lenguaje. No solo está en los poemas, también en refranes, canciones o cuando jugás con las palabras para que suenen bonitas.
La función fática es tu herramienta social para manejar conversaciones. La usás para saludar, despedirte, o mantener el contacto con frases como "¿me escuchás?" o "bueno...".
La función metalingüística aparece cuando hablás sobre el lenguaje mismo. Como cuando explicás qué significa una palabra, corregís la gramática o analizás cómo funciona un idioma.