Teorema de Límites: Tu Guía Completa
¿Alguna vez te has preguntado qué pasa cuando una función se acerca cada vez más a un punto pero nunca lo toca? Eso es exactamente lo que estudian los límites.
El límite de una función f(x) cuando x tiende hacia un valor "a" es simplemente el número al que se aproxima la función. Lo escribimos así: lim(x→a) f(x) = L, donde L es ese valor mágico al que nos acercamos.
Para que un límite realmente exista, hay una regla importante: los límites laterales deben coincidir. Esto significa que si te acercas al punto desde la izquierda o desde la derecha, debes llegar al mismo resultado.
Las propiedades de los límites son como herramientas que facilitan tu vida. Puedes sumar límites, multiplicarlos, dividirlos (siempre que el denominador no sea cero), y sacar constantes fuera del límite. Estas reglas te ahorran muchísimo trabajo.
Dato clave: El teorema del sandwich es súper útil cuando una función está "atrapada" entre otras dos que tienen el mismo límite.
Cuando trabajas con límites infinitos o formas indeterminadas como 0/0, necesitas técnicas especiales como factorización o la regla de L'Hôpital. Una función es continua en un punto cuando el límite y el valor de la función en ese punto son exactamente iguales.