El Porfiriato: Orden y Progreso con Mano Dura
El Porfiriato abarcó de 1876 a 1911 y fue uno de los períodos más largos de un solo líder en la historia de México. Durante esta etapa, el país experimentó un crecimiento económico impresionante al insertarse en el mercado mundial como exportador de materias primas y alimentos.
Sin embargo, este progreso económico vino con un precio muy alto: el autoritarismo gubernamental y la manipulación política se volvieron la norma. Porfirio Díaz y su círculo controlaban todo con mano de hierro.
Características políticas del régimen:
- Aunque formalmente era una democracia federal, las elecciones se manipulaban constantemente
- El presidente nombraba directamente a los gobernadores estatales
- La reforma constitucional de 1890 permitió la reelección presidencial indefinida
💡 Dato clave: La filosofía del Porfiriato se basaba en el positivismo, resumido en la famosa consigna "orden y progreso". Esto justificaba detenciones arbitrarias, torturas y hasta asesinatos para mantener la "estabilidad".
El régimen era conservador en política y liberal en economía. Curiosamente, mejoró las relaciones con la Iglesia Católica, permitiéndole seguir cobrando diezmos, lo que afectó especialmente la economía de indígenas y pequeños propietarios.