El Poder Ejecutivo y el Presidencialismo Mexicano
El poder ejecutivo en México se concentra en una sola persona: el presidente de la república. A diferencia de otros países, aquí no hay un primer ministro que comparta el poder - todo recae en el presidente que elegimos cada seis años.
Las facultades del presidente son súper amplias y se dividen en tres categorías principales. Primero están las facultades de nombramiento, donde puede elegir y despedir libremente a su gabinete. Segundo, tiene facultades legislativas como el poder de veto (rechazar leyes del Congreso) y puede proponer nuevas leyes. Tercero, maneja la defensa nacional, puede declarar la guerra y dirige nuestra política exterior.
El presidencialismo mexicano tiene raíces históricas muy profundas. Durante décadas, el presidente tuvo poderes que ni siquiera estaban escritos en la Constitución, como controlar al partido político dominante y elegir a su sucesor. Esto cambió con la democratización del país.
Dato clave: Para ser presidente necesitas ser mexicano por nacimiento, tener al menos 35 años, haber vivido en México el año anterior a la elección, y no estar en el ejército o ser funcionario público.









