Finalización del proceso sináptico
Una vez que el neurotransmisor cumple su función, es importante que la señal termine para evitar una estimulación continua. El proceso finaliza de dos maneras principales: destrucción enzimática o recaptación.
En la destrucción enzimática, enzimas específicas como la acetilcolinesterasa rompen el neurotransmisor (por ejemplo, la acetilcolina). En la recaptación, el neurotransmisor es absorbido de vuelta por la terminal presináptica para ser reutilizado.
El aumento intracelular de Ca²⁺ es lo que provoca que las vesículas se fusionen con la membrana presináptica. Una vez liberado, el neurotransmisor se une a receptores específicos y activa la célula postsináptica.
Dato importante: Sin estos mecanismos de "limpieza", los neurotransmisores seguirían activando las neuronas indefinidamente, causando problemas serios en el sistema nervioso.